Esta energía alternativa es posible gracias al trabajo que desarrolló la
Universidad Politécnica de Valencia, a través del IIAD, que ha desarrollado
la tecnología necesaria para poner en marcha este proyecto pionero en
el mundo.
En una planta de zumos cítricos, por cada tonelada
de naranja, la mitad se convierte en zumo y el restante 50% es
subproducto o residuo (corteza, semillas y pulpa). Actualmente, se
utiliza parte como alimento de ganado pero su rápida fermentación lo
convierte en un problema medioambiental. En cualquier caso, debido a su
elevado contenido en humedad, el transporte de los residuos resulta



Entrevista publicada por 
Entérate de lo que ocurrió en el Seminario de Vinculación Internacional: Modelos de Innovación Tecnológica en Agroalimentos.


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